RESEÑA DE "REMAKE O EL ETERNO RETORNO DE LAS ESTRUCTURAS NARRATIVAS EN EL CINE CONTEMPORÁNEO" DE SILEX EDICIONES
En un contexto cultural dominado por la reutilización, la nostalgia y la constante relectura del pasado, el libro "Remake o el eterno retorno de las estructuras narrativas en el cine contemporáneo" se erige como una obra fundamental para comprender uno de los fenómenos más visibles , y a la vez más malinterpretados , del audiovisual actual. Frente a la idea simplista de que el remake responde a una crisis de creatividad, el libro plantea una tesis mucho más compleja: la repetición no es un síntoma de agotamiento, sino una constante estructural del relato humano que, en el cine contemporáneo, adquiere nuevas formas y funciones.
Esta obra ,Remake o el eterno retorno de las estructuras narrativas en el cine contemporáneo (Sílex, 2026) , ocupa un lugar prácticamente excepcional dentro de la bibliografía especializada en español. En el panorama académico actual, apenas pueden señalarse dos estudios que aborden de forma directa y sistemática el fenómeno del remake y sus implicaciones narrativas y culturales: este volumen y La sociedad en 35 mm. El cambio social a través del ‘remake’ de José Fernando Troyano Pérez (2019). Esta escasez no hace sino reforzar el carácter singular del libro, que se sitúa como una aportación prácticamente única en su especie por la profundidad con la que analiza la lógica del “eterno retorno” de las estructuras narrativas en el cine contemporáneo. Lejos de tratarse de un tema ampliamente desarrollado, el campo permanece todavía poco explorado, lo que convierte esta obra en una referencia imprescindible y en un punto de inflexión para futuros estudios sobre la repetición, la reescritura y la persistencia de los modelos narrativos en la cultura audiovisual actual.
Los estudios sobre el remake han alcanzado en las últimas décadas un grado de sofisticación teórica notable, y la obra "Remake o el eterno retorno de las estructuras narrativas en el cine contemporáneo" se sitúa entre las aportaciones más influyentes para comprender este fenómeno dentro del cine contemporáneo. El texto no solo señala el remake como objeto legítimo de investigación, sino que lo redefinen como una práctica central en la lógica cultural, industrial y narrativa del cine, especialmente en el contexto de Hollywood.
El remake no debe entenderse como una anomalía ni como una desviación del supuesto ideal de originalidad, sino como una de las formas estructurales que sostienen históricamente el sistema cinematográfico estadounidense. Su análisis desplaza el eje habitual de la comparación entre “original” y “copia” hacia un terreno más complejo, en el que lo relevante es la posibilidad misma de la repetición y las condiciones que la hacen viable dentro de un ecosistema marcado por la memoria cultural, la propiedad intelectual y la circulación transmedia de relatos.
Desde una perspectiva histórica e industrial, la obra demuestra que la práctica del remake atraviesa toda la historia del cine de Hollywood, desde sus orígenes hasta la era digital. Lejos de constituir una degradación moderna, la repetición aparece como un principio constitutivo del sistema, estrechamente ligado a estrategias de reducción de riesgo económico y a la explotación de propiedades narrativas previamente validadas. Sin embargo, su análisis evita cualquier reducción economicista: los remakes también implican decisiones estéticas, culturales y políticas, lo que los convierte en espacios de negociación simbólica dentro de la industria.
Uno de los aportes más sugerentes de la obra es su concepción del remake como forma de memoria mediática. Cada nueva versión de una historia no solo actualiza su contenido, sino que reorganiza su significado en función del contexto histórico y cultural en el que se produce. De este modo, el remake se convierte en un dispositivo de reinterpretación constante, mediante el cual Hollywood reescribe su propio pasado cinematográfico y lo adapta a nuevas sensibilidades y marcos ideológicos. A ello se suma su atención al espectador, cuya experiencia se ve atravesada por la tensión entre reconocimiento y diferencia: el placer del remake surge precisamente de la interacción entre lo familiar y lo transformado.
El libro aborda el fenómeno desde un marco teórico ambicioso, aunque con un énfasis más sistemático en la construcción conceptual del remake como categoría analítica. Su principal contribución reside en desmontar la idea del remake como copia inferior o derivación secundaria, para proponerlo como una forma de reescritura intertextual que atraviesa la producción, el texto y la recepción. Influido por la teoría de la intertextualidad y los estudios de género, el conjunto de la obra concibe el remake como un proceso dinámico en el que los textos cinematográficos se reformulan continuamente en función de contextos industriales, estéticos e ideológicos cambiantes.
La estructura tripartita de su análisis , industrial, textual y crítica, permite articular una visión especialmente completa del fenómeno. En el plano industrial, el remake aparece como producto “prevendido” que reduce el riesgo comercial al apoyarse en narrativas ya conocidas. En el plano textual, se examina su relación con los géneros cinematográficos, mostrando cómo muchas veces el remake dialoga más con ciclos genéricos que con una obra específica. Finalmente, en la dimensión crítica, se estudia el papel de la recepción, la promoción y los paratextos en la configuración del remake como objeto cultural reconocible.
Si hay una idea clara que subyace en la obra es que el remake no puede ser entendido desde categorías jerárquicas basadas en la oposición entre originalidad y derivación. Sin embargo, los textos que componen la obra ponen el acento en la dimensión histórica, cultural y experiencial del fenómeno , especialmente en su relación con la memoria y el espectador.
En conjunto, los textos redefinen el lugar del remake dentro de los estudios cinematográficos contemporáneos. Lejos de ser un síntoma de agotamiento creativo, la repetición aparece como un principio productivo que estructura la circulación de historias en el cine moderno. Las narrativas no se agotan ni se cierran, sino que se reescriben continuamente en función de condiciones industriales, culturales y espectatoriales. En ese sentido, el remake deja de ser una excepción para convertirse en una lógica fundamental del propio sistema cinematográfico.
En el terreno de los ejemplos fílmicos, obras como King Kong, Scarface, Psicosis, La cosa o Ocean’s Eleven funcionan como casos paradigmáticos porque permiten observar con claridad la variedad de estrategias que adopta el remake a lo largo de la historia del cine, así como las múltiples funciones que cumple dentro del sistema audiovisual.
Dentro del cine de terror, el remake adquiere una relevancia particular porque no solo actualiza narrativas previas, sino que reconfigura de forma directa los códigos del miedo en función de cada contexto histórico, tecnológico e ideológico. Películas como La cosa (The Thing), La mosca (The Fly), Pesadilla en Elm Street, Viernes 13, Halloween o La matanza de Texas muestran cómo el remake de terror suele operar en dos direcciones complementarias: por un lado, la actualización estética basada en nuevos efectos especiales, sonido y puesta en escena más explícita; por otro, la reinterpretación conceptual de las figuras del monstruo, el cuerpo y la amenaza. En muchos casos, estos remakes intensifican la violencia gráfica y el horror corporal, desplazando el miedo sugerido del cine clásico hacia una experiencia más física y sensorial, en sintonía con las sensibilidades contemporáneas. Además, las sagas de terror funcionan como sistemas especialmente fértiles para la repetición, ya que personajes como Michael Myers, Freddy Krueger o Jason Voorhees se convierten en iconos que pueden ser reiniciados, reimaginados o reinterpretados en múltiples versiones sin perder su reconocimiento inmediato. De este modo, el remake en el terror no solo reactiva historias previas, sino que explora los límites mismos de la repetición como forma de ansiedad cultural, convirtiendo el retorno constante del monstruo en una metáfora del propio funcionamiento del género y de su capacidad para adaptarse a los miedos de cada época.
Los estudios sobre el remake contemporáneo han ampliado el concepto más allá del cine industrial clásico, mostrando que la lógica de la repetición atraviesa hoy múltiples medios y formatos narrativos. En el ámbito televisivo, los remakes transculturales de series evidencian cómo las ficciones “viajan” entre países no como simples trasvases lingüísticos, sino como procesos de reescritura cultural en los que se adaptan valores, sensibilidades y estructuras narrativas a nuevos contextos sociales. Esta idea refuerza la noción de que el remake no solo reproduce historias, sino que las reconfigura activamente en función del entorno en el que se insertan.
En paralelo, el cine de superhéroes muestra cómo la repetición se ha convertido en una fórmula estructural sostenida durante décadas, basada en la variación constante de tropos reconocibles que garantizan continuidad industrial y fidelidad del público. Algo similar ocurre con la relectura de los cuentos tradicionales, donde las narrativas fundacionales son constantemente reinterpretadas para ajustarse a nuevas sensibilidades ideológicas, demostrando que la adaptación funciona también como un mecanismo de actualización cultural profunda.
En el terreno del entretenimiento digital, el remake adquiere una dimensión particularmente significativa a través del videojuego, donde la nostalgia se convierte en un modelo de negocio. Casos como Silent Hill 2 Remake evidencian cómo la industria explota la memoria afectiva del jugador, transformando el recuerdo en valor comercial. Esta misma lógica de reescritura del pasado se manifiesta en el biopic contemporáneo, donde la vida de figuras históricas es reconstruida desde parámetros narrativos y estéticos propios del entretenimiento, convirtiendo la biografía en materia flexible y reinterpretada según las necesidades del presente.
La expansión del remake también se observa en el impacto de las tecnologías digitales, especialmente la inteligencia artificial y el CGI, que permiten modificar la propia materialidad del tiempo cinematográfico mediante procesos de rejuvenecimiento, envejecimiento o incluso “resurrección” de actores. Esto desplaza el remake hacia una dimensión técnica inédita, en la que ya no solo se reescriben historias, sino también cuerpos e identidades en pantalla. En esta misma línea, la tendencia a transformar películas en series puede entenderse como una prolongación del remake, donde la repetición deja de ser puntual para convertirse en expansión narrativa serializada, articulada en múltiples entregas.
Finalmente, estas transformaciones pueden leerse como parte de una lógica cultural más amplia, en la que la repetición se ha convertido en un principio estructural de la producción audiovisual contemporánea. Como señalan diversas aproximaciones críticas, el remake ya no es una excepción dentro del sistema, sino una forma dominante de creación que articula industria, memoria, tecnología y cultura. En este contexto, copiar, reescribir y reformular dejan de ser operaciones secundarias para convertirse en mecanismos centrales de construcción narrativa en el cine y los medios actuales.
La obra propone una mirada amplia e interdisciplinar que combina narratología, semiótica, historia, marketing y filosofía para analizar el remake en todas sus dimensiones. A lo largo de sus capítulos, distintos especialistas abordan el fenómeno desde perspectivas diversas: su evolución histórica, su impacto en la industria, la repetición de estructuras narrativas, la influencia de la nostalgia, el papel del sonido y la identidad audiovisual, así como su relación con géneros como el true crime, el anime o el cine de superhéroes.
Además, el libro explora cómo el remake trasciende fronteras culturales y formatos, extendiéndose a la televisión, el videojuego y otros medios. También se examinan factores contemporáneos como la inteligencia artificial, la globalización o las estrategias publicitarias, que influyen en la creación y difusión de estas nuevas versiones. En conjunto, se presenta el remake como un fenómeno complejo que refleja la manera en que la cultura actual reinterpreta su propio pasado.
Como resumen podríamo indicar que la obra se erige como una obra clave para comprender uno de los mecanismos fundamentales del audiovisual actual: la repetición creativa. Lejos de concebir el remake como una simple reproducción de historias previas, el libro lo sitúa en el centro de una dinámica cultural en la que memoria, industria y narrativa se entrelazan para generar nuevas formas de significado.
A través de un enfoque colectivo e interdisciplinar, el volumen ofrece una visión panorámica y rigurosa del fenómeno, abordándolo desde múltiples perspectivas que van desde el análisis narrativo hasta el estudio de las estrategias de mercado. Esta diversidad de enfoques permite entender el remake no solo como producto cinematográfico, sino como síntoma de una cultura que revisita constantemente su pasado para reinventarse.
La obra destaca especialmente por su capacidad para integrar teoría y práctica, combinando reflexiones filosóficas con estudios de caso y análisis aplicados. En este sentido, se convierte en una herramienta imprescindible tanto para investigadores como para profesionales del sector audiovisual interesados en comprender las lógicas que rigen la producción contemporánea.
En última instancia, el libro plantea que el remake no es un signo de agotamiento creativo, sino una forma de continuidad cultural. La repetición, reinterpretada como proceso dinámico, revela cómo las historias persisten, se transforman y adquieren nuevos sentidos en función de cada época. Así, el cine contemporáneo aparece como un espacio donde el pasado no se repite sin más, sino que se reimagina constantemente.
En conclusión, Remake o el eterno retorno de las estructuras narrativas en el cine contemporáneo se consolida como una obra imprescindible para comprender la centralidad de la repetición en la cultura audiovisual actual, no como un síntoma de agotamiento creativo, sino como un principio estructural que atraviesa el cine, la televisión y los medios digitales. Su enfoque plural, que combina rigor teórico, amplitud de casos y atención a las transformaciones industriales y tecnológicas, permite articular una visión compleja y coherente del remake como fenómeno cultural total. Por ello, su lectura resulta especialmente recomendable tanto para investigadores y estudiantes de estudios cinematográficos como para cualquier lector interesado en las dinámicas contemporáneas de la narración audiovisual, ya que ofrece herramientas sólidas para pensar cómo las historias no solo se repiten, sino que se reescriben constantemente para seguir produciendo sentido en el presente.














