Reseña del libro La metáfora zombi en el cine y la ficción televisiva, de Alberto Añón Lara
La colección Estudios de Cine de UCOPress de la universidad de Córdoba, nacida en 2016, tiene como finalidad publicar trabajos científicos sobre el séptimo arte, abordando tanto la historia, la teoría y el análisis del cine, como su relación con la filosofía. Su propósito principal es ofrecer a la comunidad universitaria textos que “trasluzcan su voluntad de ir un poco más allá, y ofrezcan una mirada distinta sobre los contenidos habituales de la cinematografía”, tal como destacó el jurado de los XXIV Premios Nacionales de Edición Universitaria al concederle el premio a la mejor colección en 2021. Las obras de esta colección, elaboradas con el máximo rigor académico, están dirigidas no solo a profesores y estudiantes universitarios, sino también a un público general interesado en el cine y sus relaciones con las artes y la filosofía. UCOPress, responsable de la publicación, cuenta además con otros títulos de gran interés en esta línea de estudio.
En 2023, UCOPress publicó "La metáfora zombi en el cine y la ficción televisiva", de Alberto Añón Lara, obra que surge del Trabajo de Fin de Máster del autor, "Aproximación a la metáfora zombi en el cine: de Halperin a Romero". Este origen académico aporta al libro un sólido rigor metodológico, que se refleja en la claridad y profundidad de su análisis.
La obra se acerca al fenómeno cultural del zombi y estudia cómo la naturaleza metafórica de esta criatura ha ido reformulándose desde sus primeras apariciones en el cine hasta las actuales series de televisión. Partiendo de una necesaria propuesta definitoria del personaje, Añón Lara realiza un análisis pormenorizado de las múltiples formas en que los zombis han sido utilizados para expresar críticas sociopolíticas. Temas como el racismo en la sociedad norteamericana, la homofobia, los problemas del hiperconsumismo capitalista o los efectos del patriarcado sobre la mujer encuentran espacio en esta obra, evidenciando la extraordinaria capacidad metafórica del muerto viviente.
Desde sus inicios, el cine de terror y sus monstruos han sabido reflejar los miedos y ansiedades sociales. Siguiendo esta línea, el libro plantea interrogantes sobre hasta qué punto el género funciona como espejo de los principales acontecimientos históricos que han marcado la sociedad en las últimas décadas. Así, los zombis no solo aparecen como elementos de entretenimiento, sino como metáforas culturales que permiten a los espectadores explorar y canalizar los terrores cotidianos de la vida diaria.
La metáfora zombi en el cine y la ficción televisiva combina rigor académico con accesibilidad, convirtiéndose en una referencia imprescindible para estudiosos del cine, la televisión y la narrativa audiovisual, así como para cualquier lector interesado en comprender la importancia y relevancia cultural del fenómeno zombi.
El libro propone un recorrido exhaustivo que va más allá de la simple caracterización del monstruo cinematográfico, abordando su evolución histórica, cultural y social. Desde la introducción se establece un marco conceptual que permite definir qué es un zombi y cómo ha sido construido como personaje, para luego trazar su origen antropológico y literario, con referencias a los relatos caribeños de The Magic Island y los primeros filmes como White Zombie. La obra analiza la consolidación del zombi haitiano y su transformación en icono cinematográfico, destacando cómo películas como I Walked with a Zombie consolidaron ciertas convenciones del género.
A partir de ahí, se adentra en los contextos sociopolíticos que dieron lugar al “primer zombi político” durante la Guerra Fría y el miedo atómico, y posteriormente examina el renacimiento del zombi de la mano de George A. Romero, cuya narrativa posmoderna y crítica social redefinió el cine de terror, explorando temas como la descomposición de la unidad familiar en Night of the Living Dead, el consumismo y la alienación en Dawn of the Dead, o la humanización del muerto viviente en Day of the Dead.
El texto también aborda innovaciones dentro de subgéneros como las comedias de zombis, que profundizan en la humanización del monstruo, y analiza cómo el cine de terror posterior al 11-S integró los miedos contemporáneos en la metáfora zombi. La obra dedica especial atención al papel de la televisión y las series, examinando la legitimación cultural de las ficciones zombis a través de narrativas transmedia y la participación activa de los fans. Se estudian adaptaciones televisivas que trasladan la metáfora del zombi a problemáticas contemporáneas, como la crítica a la homofobia en In the Flesh, los peligros de la telerrealidad en Dead Set, y la exploración de los temores sociopolíticos vinculados al auge de la extrema derecha europea en ZombieLars.
En conjunto, el libro combina análisis histórico, crítico y sociocultural, ofreciendo una perspectiva multidimensional sobre la figura del zombi, su simbología y su impacto en diferentes medios y contextos, consolidándose como una referencia imprescindible para estudios de cine, literatura y cultura popular contemporánea.
La obra de Alberto Añón Lara ofrece un exhaustivo recorrido por la evolución del zombi en la literatura y el cine, destacando su consolidación como icono cultural y metáfora social. Desde sus orígenes literarios en La isla mágica (1929) de William B. Seabrook, donde se describe por primera vez al zombi como un cuerpo sin alma vinculado al folclore haitiano y al vudú, hasta sus primeras manifestaciones cinematográficas en White Zombie (1932) y I Walked with a Zombie (1943), la obra analiza cómo estas primeras películas reflejan las tensiones raciales y coloniales de su época.
Gran parte del análisis del volumen se centra especialmente en la trilogía de George A. Romero —La noche de los muertos vivientes, Zombi y El día de los muertos—, considerada un punto de inflexión dentro del cine de terror y la narrativa zombi. Romero transforma al zombi en un instrumento metafórico capaz de criticar aspectos sociales y políticos de Estados Unidos, desde el racismo y el machismo hasta el consumismo y el militarismo. La obra explica cómo la interacción simbólica entre humanos y muertos vivientes, junto con la elección de escenarios significativos como la casa aislada o el centro comercial, contribuye a crear un discurso crítico profundo.
Además, el libro traza la influencia de Romero en la popularización del zombi en el cine posterior y la televisión, destacando cómo producciones contemporáneas como 28 Días Después (2002) o Zombies Party (2004) retoman su trasfondo crítico mientras expanden el género hacia nuevas audiencias. La obra combina un análisis histórico, cinematográfico y sociopolítico, apoyándose en fuentes primarias, guiones, estudios académicos y ensayos filosóficos, ofreciendo así una lectura completa sobre la figura del zombi como fenómeno cultural y político.
Una de las grandes virtudes del libro es su enfoque histórico y crítico: Añón Lara realiza un recorrido exhaustivo por los hitos fundamentales del cine zombi, desde White Zombie (Victor Halperin, 1932) y I Walked with a Zombie (Jacques Tourneur, 1943) hasta las películas de George A. Romero, como Night of the Living Dead (1968), Dawn of the Dead (1978) y Day of the Dead (1983). Este análisis permite comprender cómo la figura del zombi, inicialmente vinculada al folclore haitiano y a la literatura de William B. Seabrook, se transforma en un vehículo metafórico capaz de reflejar problemáticas sociales complejas, como el racismo, el patriarcado, la homofobia o los excesos del capitalismo de consumo.
El libro destaca especialmente por la atención prestada a Romero, considerado “padre simbólico” del zombi moderno. Añón Lara analiza la trilogía original de Romero no solo desde la perspectiva de la narrativa cinematográfica, sino también atendiendo a la riqueza simbólica de sus imágenes, la relación zombi-humano y la crítica social inherente en la disposición espacial y los escenarios de sus películas, como el centro comercial en Dawn of the Dead, símbolo del consumismo capitalista. Este enfoque permite al lector apreciar cómo Romero convirtió un subgénero estancado en una plataforma para la reflexión política y social, algo que otros estudios del zombi suelen pasar por alto.
Otro acierto de la obra es la integración de la evolución del zombi hacia la ficción televisiva contemporánea. Añón Lara propone una cuarta etapa en la historia del zombi, centrada en la expansión de los muertos vivientes en series y producciones televisivas a partir de 2002, con títulos como 28 Days Later (Danny Boyle, 2002) o Shaun of the Dead (Edgar Wright, 2004), que recuperan el trasfondo crítico del zombi romeriano y lo adaptan a un público masivo. Esta perspectiva abre nuevas líneas de estudio y distingue a la obra frente a otros análisis académicos, que suelen centrarse únicamente en el cine.
Además, el libro realiza una profunda revisión del origen literario del zombi, desde La isla mágica: Un viaje al corazón del vudú de Seabrook hasta su traslado al cine, identificando los elementos iconográficos y narrativos que se mantienen o se transforman en las primeras películas del género. Este análisis comparativo permite comprender cómo la representación del zombi evoluciona de un cuerpo sin alma ligado al vudú hacia un símbolo de crítica social.
Según la opinión de Alberto Añón Lara, más allá de su violencia explícita y su ruptura de tabúes, Night of the Living Dead funciona como un espejo de la desconfianza social y la paranoia colectiva que caracterizaban a Estados Unidos a finales de los años sesenta. Para Añón Lara, los zombis romerianos no son solo criaturas de horror, sino un recurso que permite revelar cómo el egoísmo, la sospecha y la incapacidad de colaborar son el verdadero antagonista, mucho más que los muertos vivientes mismos. El terror, en esta lectura, reside en lo cotidiano y en la fragilidad de los lazos humanos ante una crisis inminente.
Añón Lara también destaca que la película anticipa la forma en que el cine de terror postmoderno transforma el espacio doméstico y suburbano en un escenario de peligro constante. La casa en la que se refugian los personajes deja de ser un símbolo de protección y seguridad para convertirse en un microcosmos del colapso social: conflictos de autoridad, tensiones raciales y rupturas familiares se entrelazan con la amenaza zombi, construyendo una alegoría de la disolución del orden social. En este contexto, la invasión de los muertos vivientes sirve como excusa para mostrar los temores internos de la sociedad norteamericana, más que como un peligro externo estrictamente sobrenatural.
Finalmente, según Añón Lara, Romero inaugura con Night of the Living Dead un modelo de cine de terror en el que la tragedia no se limita a la muerte física, sino que refleja una degradación ética y moral de los personajes. La elección de un protagonista afroamericano, la confrontación constante con otros supervivientes y la imposibilidad de restaurar un orden seguro convierten la narrativa en un análisis crítico de la desigualdad, el racismo y la violencia estructural. En su opinión, la verdadera innovación de Romero radica en transformar el horror en un instrumento para la reflexión social, donde cada escena de amenaza externa ilumina los conflictos internos de la sociedad que la produce.
Según la opinión de Alberto Añón Lara, George A. Romero representa una figura clave en la consolidación del cine zombi contemporáneo. El autor señala que tanto el modelo narrativo establecido por Romero como su uso del zombi como elemento metafórico permiten realizar críticas a diversos aspectos de la sociedad estadounidense, consolidando un canon narrativo y temático que sigue vigente en el género.
Añón Lara también subraya la importancia de remontarse a los orígenes literarios y cinematográficos del zombi para comprender su evolución. Desde la concepción antropológica del zombi haitiano en la obra de William Seabrook hasta las primeras películas del género, el zombi ha funcionado como símbolo de tensiones socioculturales y coloniales. Sin embargo, Romero transforma esta figura: ya no es un simple instrumento de terror ligado a ritos exóticos, sino una metáfora utilizada para elaborar críticas de corte sociopolítico más profundas, accesibles a través de la cultura popular norteamericana.
De acuerdo con Añón Lara, la obra de Romero refleja los problemas sociales más relevantes de su tiempo, incluyendo el racismo, el consumismo y el totalitarismo, especialmente visibles en sus películas Night of the Living Dead, Dawn of the Dead y Day of the Dead. Además, su cine inaugura lo que se conoce como American Gothic o cine de terror postmoderno, donde la amenaza se traslada al entorno cotidiano estadounidense y los protagonistas son personas comunes que enfrentan situaciones extraordinarias.
Por último, Añón Lara concluye que la innovación de Romero no solo renovó la narrativa zombi, abandonando el modelo clásico haitiano, sino que también estableció un canon iconográfico y comportamental para el zombi contemporáneo. Gracias a él, el cine zombi actual y las ficciones televisivas derivadas serían impensables sin esta transformación, y se reconoce históricamente la importancia de un género que durante mucho tiempo fue denostado.
En definitiva, La metáfora zombi en el cine y la ficción televisiva combina rigor académico, claridad narrativa y un enfoque original que abarca cine y televisión, literatura y contexto sociopolítico. Se trata de un estudio imprescindible que ofrece un análisis completo del desarrollo histórico del zombi y aporta nuevas perspectivas sobre su función metafórica, evidenciando cómo esta criatura ha trascendido su origen literario y folklórico para convertirse en un icono global del terror y la crítica social, consolidándose como referencia para estudiosos del cine, la televisión y la cultura popular.















