SOS: CINE ESPAÑOL. Las Pinturas Negras que nunca se filmaron: Un estudio crítico sobre el sistema de subvenciones y su ineficacia para generar industria y producir genialidad Tapa blanda – 24 noviembre 2025
Servando Gotor
¿Por qué España, pese a invertir casi 100 millones de euros al año en cine, no ha producido un solo genio en décadas? Este libro ofrece una respuesta contundente: los comités de evaluación previa hacen estructuralmente imposible la genialidad, porque el verdadero creador es imprevisible antes de existir.
El análisis conecta historia, economía y teoría cultural para demostrar que la creatividad radical exige dos condiciones: experiencia intensa y libertad total. El sistema español elimina esta libertad y favorece la autocensura. Por eso Saura fue más audaz bajo la censura franquista que bajo las subvenciones, Almodóvar se domesticó y Erice prácticamente dejó de filmar. Mientras tanto, los mayores éxitos comerciales —Los otros, Torrente— nacieron al margen del sistema oficial.
El veredicto económico es igualmente rotundo: el sector es deficitario, improductivo y culturalmente irrelevante pese a triplicar su presupuesto desde los noventa.
El libro incluye tres adendas autocríticas que exhiben con transparencia los propios sesgos del informe, reforzando la tesis de fondo: no existe un comité capaz de predecir la genialidad.
La alternativa propuesta es clara: sustituir las subvenciones por créditos fiscales al 100%, eliminando filtros estéticos y devolviendo la libertad creadora.
Un texto incómodo y necesario sobre el precio institucional de la mediocridad y la urgencia de un sistema que permita, por fin, la aparición del genio.
Detalles del producto
ASIN : B0G3WWHQTY
Editorial : Independently published
Fecha de publicación : 24 noviembre 2025
Idioma : Español
Longitud de impresión : 134 páginas
ISBN-13 : 979-8275922073
Peso del producto : 299 g
Dimensiones : 16.99 x 0.86 x 24.41 cm


Un libro lúcido y de extrema necesidad.
ResponderEliminarLa respuesta a la penosa mediocridad global del cine español debe imputarse desde luego a la nefasta alianza entre la política partidocrática y la industria fílmica resultante. La situación actual tiene su momento de quiebra con la aplicación de la Ley Miró, uno de los muchos males debidos al PSOE, y perpetrador de una industria insolvente, plegada a los chiringuitos de las subvenciones. Esta situación alcanza hoy niveles demenciales en la aplicación de "cuotas de género" y sumisión a la agenda woke. El resultado es comprensible: más del 50 % de las películas producidas anualmente reciben menos de 1.000 euros de recaudación... mientras es saqueado el bolsillo del contribuyente.
Un saludo