RESEÑA DE "MUJERES FURIOSAS.EL MONSTRUO FEMENINO EN EL AUDIOVISUAL DEL TERROR" DEL SERVICIO EDITORIAL DE LA UPV
Itxaso del Castillo Aira, Mujeres furiosas. El monstruo femenino en el audiovisual del terror
El germen de Mujeres furiosas se encuentra en la investigación doctoral que Itxaso del Castillo Aira desarrolló y defendió en 2020 bajo el título "Monstruas. Deconstruyendo el monstruo femenino actual en el audiovisual del terror". A partir de ese trabajo académico, la autora amplía, depura y rearticula sus principales líneas de análisis para convertirlas en un libro accesible y riguroso, que traslada al ámbito editorial una reflexión teórica sólida sobre la figura del monstruo femenino, enriquecida ahora con nuevos ejemplos, una mirada más transversal y un diálogo más directo con el cine y las series contemporáneas. Hay que destacar que la obra ganó el premio Euskadi de Literatura,en la modalidad de ensayo en castellano.
Mujeres furiosas parte de una constatación fundamental: desde el cambio de siglo, la presencia de monstruos femeninos en el cine y las series de terror se ha multiplicado de forma significativa, rompiendo con una larga tradición en la que el monstruo era, mayoritariamente, masculino. Este incremento no es anecdótico ni puramente estético, sino que responde a transformaciones profundas en la cultura visual y en la manera de pensar el cuerpo, el género y el poder. El libro se pregunta por las causas de este desplazamiento, por sus formas concretas y por el tipo de monstruosidad femenina que define el audiovisual contemporáneo.
El monstruo puede entenderse como un constructo cultural y corporal, una figura aberrante que reúne categorías naturales incompatibles y que, por situarse fuera de la norma, resulta a la vez amenazante y fascinante. Tradicionalmente, el cine ha representado al monstruo como una figura predominantemente masculina. Este desplazamiento plantea preguntas fundamentales: ¿a qué responde este cambio?, ¿cómo se configuran estas nuevas “monstruas”?
Uno de los principales aportes de la obra es la definición de la monstrua como categoría crítica. Castillo Aira emplea el término no como una simple feminización del monstruo clásico, sino como una figura con rasgos propios. Frente al monstruo femenino tradicional —sexualizado, seductor, construido desde el deseo masculino y simbolizado a menudo como amenaza erótica—, la monstrua contemporánea se articula desde el cuerpo, la violencia y la furia. Ya no es la “vagina dentata” que atrae y devora, sino un agente activo de conflicto y transformación que no necesita ser deseable para ser poderosa.
El libro se apoya en las teorías de Jeffrey Jerome Cohen para reafirmar que el monstruo es, ante todo, un cuerpo cultural. La monstrua condensa las crisis categoriales de nuestro tiempo y las materializa en el cuerpo femenino, entendido como espacio donde se inscriben contradicciones sociales, políticas y simbólicas.
Castillo Aira sitúa estas representaciones en el contexto de una sociedad altamente virtualizada, donde el cuerpo pierde presencia material y se convierte en un objeto que debe ser disciplinado, optimizado y controlado mediante la estética, el ejercicio o la tecnología. Al mismo tiempo, el cuerpo se revela como frágil, enfermo y resistente a ese control, lo que genera incomodidad y rechazo. La monstrua aparece así como la encarnación de un cuerpo que molesta, que no se ajusta a los ideales productivos de la economía digital y que se percibe como obsoleto o excesivo.
Esta tensión se intensifica en el caso del cuerpo femenino, históricamente vinculado a la naturaleza, la reproducción y lo biológico. El libro subraya cómo el audiovisual de terror proyecta estas asociaciones a través de figuras monstruosas que cuestionan la sexualización constante del cuerpo de las mujeres. En las películas analizadas, la monstrua ya no es objeto de deseo, sino sujeto de violencia, de furia y de transformación.
Este libro deconstruye al monstruo femenino actual en el audiovisual de terror a partir de su proliferación desde el año 2000. Para ello, se analizan cinco películas clave: Ginger Snaps (John Fawcett, 2000), Crudo (Julia Ducournau, 2016), Una chica vuelve a casa sola de noche (Ana Lily Amirpour, 2014) y The Babadook (Jennifer Kent, 2014), atendiendo a varios objetivos fundamentales: diseccionar la relación entre cuerpo, feminidad y poder que estas figuras encarnan; comprobar si continúan definidas por su sexualidad y, en caso de haberse producido un desplazamiento, identificar qué nuevas formas de monstruosidad femenina emergen más allá del concepto de lo monstruoso-femenino formulado por Barbara Creed.
Asimismo, el libro examina si las monstruas remiten o encarnan de manera aberrante experiencias corporales femeninas y si las estrategias formales y narrativas buscan provocar una reacción corporal en el público. El análisis se inscribe también en el contexto de la transformación reciente del cine de terror, cada vez más apto para abordar problemáticas femeninas y dirigirse a una audiencia que reconoce a la monstrua contemporánea como un cuerpo cultural subversivo.
El libro recorre distintas tipologías del monstruo femenino contemporáneo —la mujer loba, la caníbal, la mujer-máquina, la zombi, la vampira, la bruja o la madre monstruosa— presentes en obras como Ginger Snaps, Crudo, Titane, Una chica vuelve a casa sola de noche, la tercera temporada de American Horror Story: Coven o The Babadook, entre otras. La investigación se articula a partir del análisis textual, complementado con enfoques procedentes de los estudios del cuerpo y la fenomenología feminista.
El análisis se extiende también a producciones comerciales y no exclusivamente al terror de autor. Castillo Aira muestra cómo grandes estudios han incorporado estas figuras, como ocurre en La momia (1999), donde la monstruosidad femenina se asocia a la brujería y al poder destructivo sin recurrir a la erotización clásica.
Uno de los casos de estudios más relevantes del libro es American Horror Story: Coven, donde la figura de la bruja permite explorar cuestiones como la edad, el poder y la genealogía femenina. La convivencia de brujas jóvenes y ancianas rompe con la invisibilización habitual de las mujeres mayores en la industria audiovisual y pone en escena una crítica directa al edadismo.
El libro también contextualiza estas transformaciones dentro de un panorama más amplio del cine de terror contemporáneo, caracterizado por la hibridación de géneros y la apertura a conflictos sociales explícitos. Castillo Aira señala el auge del horror noire, ejemplificado en la obra de Jordan Peele, donde el terror se convierte en una herramienta para abordar el racismo estructural desde lo fantástico.
Finalmente, Mujeres furiosas observa cómo autores como Ari Aster diluyen las fronteras tradicionales del terror, mezclándolo con el melodrama, la tragedia familiar y el realismo psicológico. Esta hibridación descoloca al espectador y enriquece el género.
En resumen, Mujeres furiosas: El monstruo femenino en el audiovisual de terror se revela como un estudio de gran calado teórico y analítico que redefine de manera sustancial la comprensión del cine de terror contemporáneo desde una perspectiva feminista. El libro destaca por su sólida base teórica, apoyada en una bibliografía amplia y bien articulada, que dialoga críticamente con los estudios clásicos del género. Itxaso Del Castillo Aira problematiza de forma directa el concepto de lo “monstruoso-femenino” formulado por Barbara Creed, desplazándolo hacia una lectura fenomenológica que sitúa el cuerpo como espacio de conflicto entre feminidad y poder.
En este sentido, Mujeres furiosas destaca especialmente por su aproximación fenomenológica al cine de terror, poniendo el acento no solo en lo que las películas representan, sino en cómo se experimentan corporalmente. Castillo Aira analiza el uso del sonido, la textura visual, el ritmo y la puesta en escena como dispositivos que buscan provocar una respuesta sensorial en el espectador, generando incomodidad, asco o empatía desde el cuerpo antes que desde la interpretación racional. Esta atención a lo somático y a la experiencia perceptiva del terror permite comprender la monstrua contemporánea no solo como figura simbólica, sino como presencia que interpela físicamente al público y activa una identificación compleja, ambigua y a menudo perturbadora.
Asimismo, el libro propone una revisión crítica de las teorías psicoanalíticas clásicas aplicadas al terror, señalando sus límites para abordar las representaciones actuales del monstruo femenino. Frente a lecturas centradas en los miedos masculinos hacia la mujer, Mujeres furiosas desplaza el foco hacia la subjetividad femenina y sus conflictos específicos —la maternidad, la sexualización, la vejez, la pérdida de control sobre el propio cuerpo—, entendiendo la monstruosidad como una vía de expresión y agencia. La violencia, la furia y la transformación corporal dejan así de ser meros síntomas patológicos para convertirse en herramientas narrativas de empoderamiento y cuestionamiento cultural.
Itxaso del Castillo Aira es profesora adjunta en el Departamento de Comunicación Audiovisual de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). Licenciada en Periodismo por la UPV/EHU, cuenta con un Master in Film and TV Studies por la University of Amsterdam, un Máster en Documental de Creación por la Universitat Pompeu Fabra y es doctora en Comunicación Social (2020). Ha publicado cerca de veinte trabajos en revistas académicas y editoriales especializadas y es co-IP del grupo de investigación ADI sobre Industria Cultural, Narrativas y Género(s). Antes de su trayectoria académica, trabajó durante trece años como guionista, coordinadora, subdirectora y directora en programas de entretenimiento, ficción y documentales en EiTB.


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